
Murflur entró en el Galatea con los ojos muy abiertos y una enigmática sonrisa. Tan enigmática era que Javi pensó que le recordaba a la Gioconda de Leonardo Davinci, después imaginó que quizá la Gioconda fuera del planeta de Murflur, y después desechó la idea en una micronésima de segundo.
El Galatea era un bar especial, eso nadie lo podría negar. Todo el lugar parecía sacado de una especie de mundo onírico, ese submundo donde la única Ley es que no hay Ley. Javi sonrió a Murflur mientras un tren eléctrico les pasaba por encima de la cabeza, saludó a dos hombres de traje sentados en una representación de las piedras neolíticas de Stonehenge y señaló una mesa-bonsái a su nuevo amigo para que tomara asiento. En un reloj que fue una concha, las agujas señalaron las 8 de la tarde, y de dentro salió un tucán mecánico gritando “ ¡Aquí y ahora muchachos, aquí y ahora!”
Terminó la canción de Conan, y empezó a sonar Golden Brown de los Stranglers. Javi pidió dos cervezas a Salva, el camarero y dueño del bar, el cual tenía el bigote tan cuidado y enrollado como siempre.
Murflur miraba con atención una representación del sistema solar en el cual los planetas daban vueltas alrededor de un iluminado smilie.
Todo este desbarajuste entre decoración estrambótica, gente diferente y música descontextualizada, toda esta falta de coordinación y orden, a Javi le hacía sentir en realidad coordenado y ordenado en su interior.
Cuando Javi apoyó las cervezas en la mesa bonsái, Murflur estaba escribiendo en un papel lo que parecían a primera vista complicadísimas fórmulas matemáticas.
- ¿Que estás haciendo Murflur?- Javi intentó entender algo de las fórmulas pero resultó imposible.
- Oh, nada importante. Cuando escucho música mis cálculos matemáticos siempre resultan precisos, me hace entender mejor el lenguaje matemático. Ya termino.
Javi esperó durante 5 minutos enfrascado en sus pensamientos. Tanto se abstrajo, que sus pensamientos se materializaron en otro plano y en otro tiempo ante un tecno-chamán de una civilización hiperavanzada, interpretando éste tal revelación como que su pueblo debía volver a los tiempos pasados sin tantos avances tecnológicos. Esta civilización terminó enviando toda su tecnología al espacio, para que años después fuera descubierta en un planeta habitado por seres parecidos a lemures, los cuales utilizaron dichos avances para posteriormente invadir el antaño avanzado planeta, por supuesto sin resistencia.
- ¿Cuántos años tienes Murflur?- preguntó Javi con un extraño brillo en los ojos, el cual hacía que se reflejase en ellos el botellín de cerveza que bebía de lado.
Murflur estuvo unos segundos pensativo, casi como si su alma se saliera de su cuerpo, y al rato dirigió su mirada a Javi.
- Mmm…bueno, me resulta un tanto problemático asimilar una “medida” para el tiempo… pero, aunque vuestra concepto del tiempo me resulte extraño sí que lo entiendo – dijo Murflur sonriente, bebió ruidosamente media cerveza de un trago y eructó- tengo 200 elevado a menos dos años terrestres.
Se alzó un silencio en la mesa bonsái, tan grande que pareció que hasta el bonsái, a pesar de nunca haber hablado, estaba más silencioso que normalmente.
- Eeeh Murflur, esos años que dices que tienes…quiero decir… ¿eres muy viejo, en términos…terrestres?
- Verás, no estoy muy seguro de que lo entiendas ahora mismo, pero sí que recuerdo que mi hijo murió de viejo.
- ¿¿Tu hijo murió de viejo antes que tú??- Javi empezaba a estar alterado por la cerveza y estaba ansioso de información.
- Sí, bueno, es que él era muy casero, ¿sabes?
- ¿¿Y murió de viejo por eso??
- Bueno, mientras él estaba en casa yo me dediqué a viajar mucho por el discontinuo espacio-temporal, estuve en cientos de planetas, por eso se podría decir que el tiempo pasó más rápido por él que por mi. – Javi miraba con un gesto a Murlflur que cualquier ser humano hubiera encontrado cómico-Es un concepto que ya sabéis aquí… Si te mueves muy rápido en el espacio, el tiempo pasa más despacio, ¿comprendes?
- Creo que sí…- respondió Javi algo confuso.
- Hum, parece que te estás sobrecargando de información. Es algo habitual en el momento actual de tu civilización, no te preocupes.- la mirada de Murflur hizo sentir alivio a Javi.-Verás, la situación es que tras mucho tiempo viajando, ¡por fin he encontrado lo que buscaba! Dentro de poco tendré que irme de aquí a informar de mi hallazgo.
- Oh, vaya, joder, es una pena- afirmó Javi con gesto de decepción.
- Bueno, es verdad que este planeta goza de magníficas características, pero no estés triste, podrás ver otras que seguramente encontrarás igual de interesantes. - Javi dejó caer la cerveza al suelo.- Mañana partimos. ¡Otras dos cervezas Salva!
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