
-“ Que suerte tengo”- dijo Javi con la mirada perdida en el infinito, o más bien con la mirada de quien está perdido en un espacio finito, pero muy, muy grande.
Al rato se percató de que el extraterrestre parecido a Mich Buchanan, del que por cierto todavía no sabía su nombre, le estaba observando con una mirada analizadora. En situaciones normales, cuando Javi notaba que alguien le estaba observando con este tipo de mirada, dejaba aflorar su lado más perverso y absurdo, y comenzaba a decir y a hacer todo tipo de payasadas, comentarios surrealistas y muchas veces soeces que agitaran en general a todos los presentes. De esta manera, el sujeto que se había atrevido a intentar ver más de él de lo que quería mostrar, tenía dos opciones:
1. Pensar que Javi estaba completamente loco, y concluir que proseguir analizándolo quizá supusiera la pérdida de su propia cordura.
2. Pensar que Javi estaba completamente loco, y, viéndose identificado como su igual, participar y animar el festival de alevosías sobre la corriente y plácida normalidad de los demás asistentes.
Cualquier de estos dos desenlaces a Javi le encantaban y le hacían sentirse reconfortado; sin embargo, esos casos nada tenía que ver con lo que estaba sucediendo en su destartalada habitación. Esta vez no le estaba analizando una niñata aspirante a hacer de su vida un serial venezolano, ni un proyecto de torero reconvertido a hippy adinerado. Esta vez le estaba analizando un tipo venido de otra galaxia, y que además era clavado a Mich Bucanan pero en pelirrojo!
Javi enrojeció confuso.
En realidad, el extraterrestre era la primera vez que dirigía su mirada a Javi desde su aparición en su cama, y lo hacía con la mirada habitual de desapasionado interés con la que había observado siempre todo, desde este intrigante planeta, hasta su primera visión del Burblo, el insecto galaxívoro, pero esto es otro tema…
El caso es que Javi todavía no conocía muchos detalles sobre su nuevo acompañante, entre ellos que “Suerte”, significaba en el lenguaje de su planeta “Saber Utilizar Estupendos Recursos Temporalmente Existentes”.
Este salto en el transcurso de la evolución del lenguaje y la casi exacta combinación de células de estas civilización respecto a la suya eran algunas de las razones por las que el pelirrojo extraterrestre había venido hasta el planeta Tierra.
- ¿Entonces, me vas a llevar a tomar una “cervessa”?- preguntó el pelirrojo rompiendo el silencio.
- Claro que sí- asintió Javi sonriendo nerviosamente- …y se dice “cerveza”.
- Ah sí, eso, ¡cerrrveza!- exclamó el extraterrestre examinando la katana de Javi- por cierto, me llamo Murflur.
Tras la aclaración, el extraño duo salió hacia el bar favorito de Javi, el "Galatea".
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