UN SERIAL NARRATIVO ESCRITO A MILES DE AÑOS LUZ DE LA TIERRA

martes 22 de junio de 2010

MundorreaL- Episodio 7



Una bola de ramas enmarañadas rodaba arrítmicamente por el suelo arenoso. El viento soplaba y se colaba entre las aristas rocosas de la entrada a una cueva, dando lugar a un sonido estridente similar a un aullido fantasmal. El sol lucía en lo alto, rojo e inflado. Otro sol lucía cerca de la línea del horizonte, blanquecino y algo menos inflado. El calor era muy intenso, y la visión de los cactus venenosos a los lejos se empañaba por las ondas de altas temperaturas. El único sonido en millas a la redonda era el del mortecino quejido del viento, y las patas de un milpiés adentrándose en un agujero en las rocas.
Por supuesto ninguno de estos elementos incomodaba a Cliffor Vanderhudden. Tampoco a los nueve ladrones armados y con la piel curtida por cientos de tormentas de arena que acababan de descubrirle escapando con el botín de varias semanas de saqueos. Todos le apuntaban con sus revólveres. Lo que realmente molestaba a Cliffor Vanderhudden era que el líquido altamente enriquecido en aceite de nikotimia de su cigarrillo electrónico se había terminado. Con un movimiento fugaz levantó su poncho, lo que provocó que los ladrones se pusieran en guardia. Y, sin apartar la mirada del grupo que lo apuntaba, con movimientos serenos abrió su bolsa y sacó un pequeño frasco con un líquido. Desenroscó el filtro de su cigarrillo, y lo llenó con el líquido. Volvió a enroscarlo y se bajó el poncho, lo que volvió a alarmar a los ladrones. Una pequeña nube de humo tapó su rostro dejando solo a la vista sus ojos, clavados fijamente en los 9. Bajó lentamente los brazos, acercándolos a las fundas de sus revólveres. Una lluvia de disparos se avecinaba.

Javi se materializó con un grito de horror. La sensación de ser desintegrado no le había gustado nada, pero la de volver a materializarse le pareció aún peor. Temía que las diferentes partes de su cuerpo se hubieran equivocado de lugar al volver a reagruparse así que empezó a tocarse el cuerpo frenéticamente mientras rodaba por el suelo y gritaba. Al rato, tras cerciorarse de que todo estaba en su sitio se incorporó sobre su trasero. Lo que parecía un mono tití con cuernos y varios brazos yacía aplastado entre sus piernas. A su lado estaba Murflur tumbado en el suelo, mirando de un lado a otro con los ojos muy abiertos. El viento soplaba y hacía que los ojos se le llenaran de arena. Dos soles lucían en el cielo. A un lado nueve sujetos con aspecto de haber salido de una película de spaghetti western les apuntaban con extraños revólveres, al otro, un hombre de rostro estoico fumaba un cigarrillo. También les apuntaba con su revolver.
- Eeeeeh, hola?- dijo Murflur con poca convicción.
- Se puede saber de dónde habéis salido vosotros?- interrogó uno de los nueve, particularmente desagradable y sucio, con un parche en el ojo y varios dientes de metal.
- …-acertó a decir Javi balbuceando.
- Somos Murflur de Strazza- Terra y Javi de la Tierra. El ser que está aplastado no le conozco de nada. Tú, Javi?
- Ehhh, no, no tengo el placer…
- Pues no, definitivamente no le conocemos.- Murlfur sonrió al grupo desde el suelo y se atragantó con arena.
- Y como habéis hecho para aparecer en la puerta de nuestra cueva?- esta vez hablaba el más gordo de los ladrones. Tenía una barba pelirroja rala y una enorme nariz gorda y roja como un pimiento terrícola. Apuntó en la cabeza de Murflur con su revólver.- Habla forastero o te meto una bala en lo sesos!
Cliffor Vanderhudden entonces apuntó con una de sus armas al gordo de enorme nariz mientras expulsaba humo. La mitad del grupo pasó a apuntar al fumador.
- Vamos, Vanderhudden, eres uno de los mejores pistoleros que conozco, pero no podrías hacernos frente a los 9. Pretendes ahora ser caritativo, y salvar a estos miserables?- dijo el más limpio, atractivo y odioso del grupo, tenía un bigotito de lo más chic.
- Podrían ser de utilidad- dijo Cliffor apenas moviendo los labios.
- Puedes tener razón.- dijo uno lenguaraz, bajito, pecoso, bizco y con gafas de cristales agrietados. Lucía un sombrero de copa decorado con varios agujeros de bala.- Sin embargo ya no serán de utilidad para ti. Tira tus armas sino quieres morir ahora mismo.- Nueve revólveres le apuntaron.

Hubo un momento de silencio. Más bolas de ramas enmarañadas rodaron al son del viento. Cliff expulsó humo y permaneció con el rostro imperturbable. Entonces desabrochó su cinturón con las armas, y lo dejó caer al suelo levantando una pequeña nube de polvo. Javi sintió un golpe seco en la nuca, y un perfecto fundido en negro con Ennio Morricone de fondo cerró lo que consideró una gran escena.

Cuando Javi despertó solo alcanzaba a ver un montón de formas borrosas a su alrededor que reían como hienas dándose un buen festín de sabrosa carroña. Intentó moverse pero tenía atadas las manos y los pies.

- No, definitivamente prefiero las mías. No te quejes forastero al menos te dejo algo…- volvieron a oírse a la hienas celebrar su banquete.
El que hablaba le quitó algo de la cara que no alcanzaba a ver y luego le puso otra cosa. Recuperó la visión. Eran sus gafas. Enfrente de él estaba el pequeño lenguaraz con sus pecas, sus ojos bizcos y sus gafas de cristales agrietados. Alrededor se encontraban los otros ocho, apestando a whiskey fermentado. El ladrón odioso y limpio del bigotito encerado, llevaba la ropa de Murflur y se miraba de con orgullo en la culata de su revolver. En ese preciso momento es cuando Javi se dio cuenta de que el pecoso lucía su ropa, y a él le habían vestido con sus ropas. El sombrero de copa agujereado coronaba la mofa de los ladrones hacia su persona.

- Tienes suerte de que aún no hayamos cenado, rata, después hablaremos sobre vuestra aparición.- dijo con tono etílico el del parche, mostrando una sonrisa metálica. Después procedió a bajarle el sombrero tapándole la cara. De nuevo las hienas aullaron, y poco a poco cesó el alboroto.

A través de los agujeros del sombrero, podía ver a Murflur inconsciente, vestido con las ropas del ladrón de bigotito odioso. Le habían pintado un bigote con un tizón. Al otro lado pudo observar como Cliffor Vanderhudden yacía entre una nube de humo de nikotimia. Habían fumado todos sus cartuchos.

- Eso probablemente le va a cabrear- pensó Javi, y aguardó a que de alguna manera Cliffor se liberara y les salvara a todos.
Si hubiera sido un Ralentizado Etéreo no le hubiera importado esperar un par de años a que esto sucediera, pero a las dos horas acabó por perder la paciencia y su moral se estrelló contra el suelo de la cueva. Empezó a recordar que la última vez que las cosas estuvieron en su sitio había estado leyendo en su cama por sexta vez Watchmen, y que se sentía más en casa que nunca. Entonces se despertó con un tipo pelirrojo exactamente igual que Mich Buchanan y que procedía de otro planeta, y desde entonces todo había sido muy confuso. Por primera vez había visto una nave espacial, que para nada era como él se habría imaginado una tecnología capaz de realizar un viaje de miles de años luz en una fracción de segundo. El piloto de la nave era un ser particularmente desagradable que disfrutaba metiéndose con él, y tras una discusión les había llevado al lado de un planeta de otra galaxia que acabaría siendo destruido junto con ellos, como resultado de un deporte interplanetario! Y ahora acababa de aparecer en quien sabe qué planeta que parecía sacado de una película de spaghetti western. Pero lo que más le fastidiaba, lo que más le irritaba, era que en realidad no tenía ni la menor idea de cual era la razón de que una persona como él estuviera allí. Javi suspiró, lo que provocó que se le empañaran las gafas.

Alguien le levantó el sombrero. Cuando sus gafas se desempañaron, vio que allí seguían Murflur y Vanderhudden inconscientes. Miró hacia los lados, y se cercioró de que no había nadie en la parte de la cueva donde se hallaban. Una cabecita se asomó desde lo alto del sombrero de Javi, era peluda y de grandes ojos. Javi gritó y el extraño ser le tapó la boca con uno de sus cuatro brazos. Le hizo un signo para que se callase. Era el ser parecido a un mono tití que creía haber matado, lo que le alegró. Empezó a mordisquear sus ataduras con gracia.


- Eeeh…me alegro mucho de no haber acabado con tu vida de forma horrible sabes?...- el tití pareció ignorar lo que decía-… me llamó Javi…- el ser insisitió en ignorarle- eeeh gracias por liberarme.
- Gordito, porqué no te callas y empiezas a hacer algo productivo? Desata a ese tío antes de que esos tipos empiecen a buscar piezas de auruminium en tu estómago.- la voz reverberó con ecos familiares en el cráneo de Javi.
- …Neagari?- el extraño primate saltó y se colgó de la cabeza del terrícola, agarrándole con sus manitas por las orejas.
- Me ha costado mucho teletransportarnos aquí, y aún más abandonar mi bonito cuerpo original como para permitir que mi esfuerzo se desperdicie mientras acaban con vosotros una banda de borrachos malolientes de acuerdo?
- Puedes cambiar de cuerpo?- dijo Javi con las cejas tocando casi el comienzo de su pelo.
- Sabes hacer algo más aparte de preguntar?- tras un salto acrobático Neagari intentaba despertar a Murflur a tortas, parecía que lo iba a conseguir.- Vamos libera a este aspirante a ser inteligente.- señaló a Cliffor Vanderhudden.
- Sabía que sí conocíais a este ser- la voz susurrante y quebrada sonó como salida de una pozo profundo. El extraño de rostro imperturbable aun mantenía los ojos cerrados.
- Vaya por fin despiertas!- dijo Javi con tono sarcástico, aún molesto por la ruptura de su guión imaginario por parte de su protagonista.
- En ningún momento estuve inconsciente.- dijo frunciendo el ceño mientras miraba su inservible cigarrillo electrónico.
- Que rápido has venido Neagari…- dijo Murflur en voz baja mientras bostezaba y se frotaba los ojos.- Parece ser que ya estamos todos liberados. Bien, será mejor que salgamos de aquí cuanto antes. Tú debes saber como salir de aquí verdad?

Cliffor Vanderhudden ya les había dejado atrás, así que el extraño grupo se apresuró a seguir el olor a nikotimia.

viernes 28 de mayo de 2010

MundorreaL- Episodio 6



Murflur puso dos Destilados Burbeblobber con exquisita delicadeza:
Primero, espolvoreó unos 100g de polvo de diamante de Ol´rrughurt,
Segundo, añadió unos 250 ml de Jfiesky marca Lord Mumbutto, en cuya etiqueta se podía leer el lema “Lord Munbutto: Un sabor de 6 dimensiones”
Tercero, disolvió una hueva de Tzescoatl emplumado, escuchándose un pequeño graznido en la mezcla.
Cuarto, un ligero toque de gases de una Supermente de Nietczilix 3, siempre sin pasarse.
Quinto, jugo de Pomrranchowa recién arrancada de los Jardines de Marlow.
Sexto, 4 cubitos de materia oscura congelada.
Séptimo, una aceituna del planeta Tierra.
Lo mezcló con cuidado de que no cayese una sola gota y se dispuso a ofrecerle a Javi uno de ellos con una sonrisa en la boca.
Javi había vuelto a su estado catatónico de excelsa atención al planeta rosado cercano a nave. Una estrella fugaz salía del planeta, otra entraba pocos minutos después.
- Uyyyyy!- exclamó Neagari desde su roca- hay que reconocer que los Ramatazzes a pesar de ser una forma de vida decadente e inepta que no ha aportado absolutamente nada valioso a esta galaxia y que más que probablemente merece ser exterminada, no se les da nada mal el balón atómico!¡Han estado a puntito de meterlo 2 veces!
- Discrepo contigo-dijo Murflur entregando el Destilado a Javi- su compañía de viajes temporales a la carta “Haz Historia” tuvo éxito en varias galaxias…
- ¿Hasta que un viajero Gañitano intentó quemarle la barba al Profeta Ac´Mahdmud, y toda la compañía incluyendo el Gañitano fueron desintegrados en extrañas circunstancias?
- Hay que tener cuidado con que acontecimiento histórico intentas cambiar…- dijo Murflur levantando las cejas, luego procedió a dar el primer sorbo de la copa.
- Bien Javi, te explico las reglas del Balón Atómico. Verás que hay una haz de luz que entra y sale del planeta verdad?- Javi asintió sin mirar a Murflur, y este pensó que el joven necesitaba una profunda explicación entra otras cosas del porqué y el para qué estaba en estos momentos en una nave a 400.000 años luz de su planeta natal. Habría tiempo para ello. O al menos eso esperaba- Bueno, pues eso es el balón atómico. Es una enorme esfera de Policrotinio en cuyo interior millones de neutrones están ansiando provocar una reacción en cadena. Es un deporte de dos equipos, en este caso uno es el planeta rosado que estamos viendo y el otro es un planeta de dimensiones similares a unos cuantos años luz… Bebe.- Murflur chocó su destilado con el de Javi y tomó un trago disfrutando. Javi miró la bebida multicolor con suspicacia y procedió a saborear la mezcla. Un escalofrío le recorrió el cuerpo de punta a punta, le pareció que una anguila eléctrica le bajaba por la garganta, y finalmente sintió una pequeña punzada en la sien izquierda.
- ¿Y cuantos jugadores tienes cada equipo?- el Destilado había conseguido despertar la curiosidad de Javi y adormecer su confusión.
- No es el deporte interplanetario más numeroso, pero quizá esté entre los 50 primeros. Cada equipo tiene unos diez mil millones de jugadores.- Javi miró fijamente a Murflur agitó la cabeza, y se dispuso a dar otro trago.- Básicamente es un planeta contra otro…
- Pelopaja pero mira que eres lento...- interrumpió Neagari-gordito, ves la enorme tormenta que se está dando en ese planeta ¿verdad? Pues este deporte consiste en meter el balón atómico dentro de esa tormenta. Curiosamente una vez que el balón entre por el ojo de la tormenta las vastas fuerzas atmosféricas y electromagnéticas provocarán que la esfera de policrotinio se abra y se produzca una fisión de los elementos que lleva en su interior, dando lugar a una reacción que volará del mapa el planeta, sus jugadores y todo lo que haya alrededor en unos cuantos millones de kilómetros. Espero que tu limitado cerebro pueda comprender algo tan simple.- Neagari puso burla en el “limitado” y énfasis en el "tan". Javi miro con odio al extraño ser que le hablaba telepáticamente.

En este preciso momento convendría hacer un pequeño inciso sobre Neagari. Hay que tener en cuenta que Neagari procede de una extraña raza de seres que nacen de forma esporádica en los agujeros del tejido espacio-temporal. El porqué de su nacimiento nadie lo sabe ya que no ponen huevos, no esparcen esporas, ni se reproducen de ninguna manera, por supuesto tampoco tiene sexo ni necesitan de los cuidados de ningún progenitor al no tenerlo. Un ser como Neagari tiene la capacidad de comunicarse telepáticamente con varios sujetos la vez, a parte de ser una de las pocas razas del universo capaz de comunicarse con los Nietsnien. Su capacidad intelectual solo es superada en el universo conocido por las depresivas Supermentes de Nieczilix, y se dice que pueden traspasar su intelecto de un cuerpo a otro, entre otras habilidades aun por conocer. Además cuentan con varios de los cantantes de Opera cuántica más reconocidos. También hay que tener en cuenta que Neagari representaba el único caso de esta pacífica raza en el que uno de sus miembros era buscado vivo o muerto en varios sistemas solares y adorado como dios de la guerra en dos dimensiones paralelas, por no hablar de la cantidad de seguidores de sus novelas de romance asexual en fascículos.

- Estoy harto- dijo Javi con el ceño fruncido- desde que estoy en esta nave este ser asqueroso no ha hecho otra cosa que insultarme. Además estoy a miles de años luz de mi casa cerca de ser desintegrado, ¡y ni siquiera me habéis explicado para qué queréis que vaya con vosotros, ni a donde vamos! Quiero una explicación y la quiero ahora.
Negari y Murflur se miraron, o más bien Murflur miró a Negari.

- Tienes razón Javi, pero es que el tiempo apremia. Necesitamos que vengas por nosotros porque…

Entonces, el balón atómico entró en el ojo de la tormenta.

- Os dije que los Ramatazzes eran buenos…- dijo asertivamente Neagari.

Javi observó un espectáculo de luces, tras lo cual sintió como sus células se dividían en moléculas, estas en átomos, estos en protones y neutrones, y estos a su vez en algo que no tenía ni idea de cómo se llamaba.

- Huevos cósmicos…- expresó Murflur por última vez antes de ser desintegrado.

jueves 13 de mayo de 2010

MundorreaL- Episodio 5


La voz de Neagari sonó como lo haría la de un enorme dragón alado, en una oscura cueva con estalactitas goteantes de ácido. O al menos eso era tal y como Javi se imaginaba que sonaría la voz de un enorme dragón en una cueva aterradora.

La expresión de su rostro no pudo acompañar el intento de que ante el insulto del piloto de nave sus palabreas sonaran contundentes y seguras.

- Sé perfectamente lo que son los ácidos grasos y no me hace nada de gracia que una voz telepática me insulte sin ni siquiera conocerla.- Javi intentó recurrir a su habitual locuacidad sin éxito.
Hay que tener en cuenta que en realidad Javi era perfectamente consciente de que estaba a punto de conocer a otro extraterrestre, y lo que podía suponer este hecho para una persona como él. En la corta totalidad de su vida de 25 años terrestres había asimilado intelectualmente 500 cómics, 200 libros, la mayoría de ficción y fantasía, muchos de ellos repetidas veces, 300 películas, 30 series de variopinta temática y 4500 periódicos, ahondando más a su persona en la convicción de que la realidad que estuviera al alcance de su mano moldear, no tendría más límites que los que impusiera su creatividad. Y la realidad a la que ahora se enfrentaba Javi, no tenía límites.

Se dice que hubo un tiempo y un espacio en el que el más inteligente de los Neurocornios, unos seres cuya masa cerebral ocupaba un 90% de su masa corporal, en su aburrimiento por no poder hacer mayor actividad que pensar y postular las teorías más revolucionarias sobre el origen del universo, la existencia de conciencia y el significado de la vida, inventó la Increíble y Novedosa Psicomática alpha, la primera cámara capaz de grabar pensamientos en toda la historia del universo. El objetivo por supuesto era grabar los pensamientos frívolos e intrascendentes de otros seres de otros planetas y hacer su vida un tanto más liviana y llevadera. Lamentablemente antes de poder utilizar su revolucionario invento este planeta fue a terminar aplastado en el parabrisas de un turismo intergaláctico de segunda mano.

Por lo tanto, si Javi hubiera tenido hipotéticamente instalada en la corteza cerebral una Increíble y Novedosa Psicomática alpha esta habría sido la película rodada en el interior de Javi en esos momentos:

Toma 1: Javi se giró con rostro decidido, y entonces, vio a Neagari. Un ser reptiliano con un cráneo acorazado y cuernos le sonreía de forma amistosa.
-¡ Es un triceratops!-pensó el terrícola- ¡Sabía que no se habían extinguido!
Toma 2: Javi se giró con rostro decidido, y entonces, vio a Neagari. Un ser parecido a un osito de peluche provisto de un arco y un carcaj de flechas, le miraba fijamente con rostro serio.
- Por favor Javi, ¿como va a ser un jodido y maloliente Ewok?-se dijo a sí mismo el terrícola.
Toma 3: Javi se giró con rostro decidido, y entonces, vio a Neagari. Una mujer alta y rubia de proporciones extraterrenalmente perfectas, miraba al terrícola fijamente. Un traje ajustadísimo anaranjado ensalzaba su escote - ¡Es Brigitte Bardot!- pensó Javi. Y como colofón a este pensamiento concluyó- Al fin y al cabo si Mich Buchanan es extraterrestre por que no va serlo Brigi…

- Estoy justo detrás de ti, por favor deja de pensar estupideces, e intenta cuando me veas que la adrenalina no sobrecargue tu sistema…- la voz telepática interrumpió los ensueños del joven terrícola.

Entonces, Javi se giró con rostro decidido, y no vio a Neagari.

- Estoy aquí abajo…

Ahí abajo había lo que a primera vista parecía un arbolito, o al menos se le parecía mucho. Su cuerpo estaba compuesto en su mayoría por un tronco blanquecino, que parecía tener pequeños surcos plegándose sobre su corteza, tal y como se dan en el cerebro humano. En la parte más alta, en lugar de hojas tenía algo parecido a pequeños tubos azulados que se abrían y cerraban rítmicamente. Su base se prolongaba con unas enormes raíces que se arraigaban a algo parecido a una roca esférica llena de grietas. Éstas se iluminaban con una luz púrpura muy similar, a la que emitían los Nietsnien.

El rostro de Javi reflejó incredulidad, que poco a poco fue evolucionando en decepción.

- Tú…¿tú eres el piloto de la nave?
- Piloto y principal fuente de información ante el vasto horizonte desconocido del universo, y tú…¿eres un ser vivo evolucionado?- afirmó sarcásticamente la profunda voz telepática de Neagari.
- Ooooh vaya, mira que ingenioso el “bonsaicito”-la decepción de Javi, pasó a enfado-al menos yo puedo andar ¡Enano!

El grito de Javi provocó que a Murflur se le cayera al suelo la aceituna con la que iba a poner el toque final a un Destilado Barbeblobber para conmemorar la ocasión.

- ¿Enano? ¡Pregúntales a los microorganismos de los que me alimento que opinan de eso! Es más, ¡pregúntales a tus células de grasa si soy enano!Venga!Venga!-Neagari dirigió a Javi la mirada más desafiante que podría dirigir un ser sin ojos.

Javi se preguntaba qué tipo de insulto muy humillante y dañino podría dirigir a un ser como Neagari, ¡con lo fácil que era con personas!

- Neagari por favor…- dijo Murflur pegando un sorbo placentero de su Destilado Barbeblobber.
- ¿Así que no puedo andar eh…?- las grietas de la roca sobre la que se hallaba Neagari empezaron a emanar una luz púrpura cada vez más intensa mientras sus tubos se abrían y cerraban coordinadamente.
- No Neagari, no se te ocurra…
- ¿¿Y se puede saber para que quiero tener vuestras extremidades de simio…
- …ahora no Negari…
- …si puedo hacer esto??

Cuando Negari dijo esto parecía que la roca en la que se entramaban sus raíces iba a explotar para dar lugar a una bola de luz violácea. En un solo momento se hizo un vacío de sonido total, ni siquiera se oyó el palpitar de sus corazones. El tiempo pareció ralentizarse, y acelerarse, para finalmente carecer de sentido. Javi sintió como si fuera un líquido absorbido por la pajita de un ser de dimensiones titánicas, o como si fuera parte de una bala disparada por una pistola gigantesca, tenía la sensación de ir a velocidades jamás descubiertas por el ser humano, y la vez estar más parado y reposado que nunca.

Entonces, el sonido volvió. La luz cesó de brillar con intensidad para volver a ese tenue púrpura.

- ¿Lo ves Neagari?- dijo Murflur mirando con reproche al piloto de nave mientras se levantaba del suelo- al final sabía que me ibas a fastidiar la copa.
- Y bien, ser semi-evolucionado, ¿qúe te ha parecido tu primer viaje intraespacio-temporal?- la voz de Neagari sonó en la cabeza de Javi, pero éste no le prestó ninguna atención.

Javi miraba a través de nave el enorme planeta rosado que se encontraba enfrente de ellos, siempre y cuando sea creyendo que en el espacio tiene algún sentido las palabras enfrente, arriba o abajo. El caso es que el joven miraba absorto el planeta en el cual parecía darse una terrible y enorme tormenta, formando un embudo de nubes de dimensiones colosales, decorado por los rayos más grandes y centelleantes que jamás hubiera visto. Esporádicamente un extraño rayo de luz similar a una estrella fugaz salía del planeta y al rato otro idéntico volvía a entrar.
- Neagari, ¿has escogido al azar nuestro destino, me equivoco?- interrogó Murflur mirando al planeta mientras daba el último trago que quedaba al Destilado Barbeblobber.
- Eeeeh…- los tubos-hojas se inclinaron avergonzados.
- De no ser así, y teniendo en cuenta que los Nietsnien ya están saciados, no nos hubieras llevado junto a un planeta en el que tenemos un 50% de posibilidades de que nuestras partículas queden esparcidas por la galaxia, ¿verdad?
- ¿Pero porque nuestras partículas van a quedar esparcidas por la galaxia?- Javi volvió en sí confundido.
- Oh, claro, no conoces las reglas del deporte rey de la galaxia Heliogábala. Pondré dos Destilados y te las explicaré. Mientras tanto disfruta del deporte rey de la galaxia: ¡El Balón Atómico!

sábado 1 de mayo de 2010

MundorreaL- Episodio 4


Un dedo aplastó el moflete de Javi. De nuevo lo volvió a aplastar. Y otra vez más. Javi chocheo y entreabrió los ojos restregándoselos con sus regordetas manos. La expresión de su rostro era de placer, aunque en medio segundo pasó a horror. De un respingo se levantó del suelo como haría un experto en artes marciales. Las botellas vacías de cerveza que guardaba en sus bolsillos cayeron al suelo.
- ¡Wow, jamás pensé que fueras capaz de hacer algo así!- expresó Murflur estrujándose la barbilla.
- ¿Dónde estamos?, ¿Estamos en otro planeta?, ¡¿Qué son esos árboles?!, ¿Porqué me duele tanto la cabeza?....- Javi se desplomó sobre su trasero suspirando, en una posición parecida a la que adoptan los panda tras comer mucho bambú, pensó Murflur.
- Siguiendo el orden de tus preguntas, estamos en la Tierra, en concreto en el bosque madrileño llamado el Hayedo de Montejo, por lo tanto no estamos en un planeta diferente del que estábamos antes de las nueve horas que has estado durmiendo. Eso que tú llamas “árboles”, son Nietsnien. - A Javi le dio la sensación de que dos de esos seres le saludaban, otro se reía de él, y el resto le ignoraban.
Los Nietsnien definitivamente tenían un gran parecido con los árboles. Su forma era similar a la de los sauces llorones, con la ligera diferencia de que en vez de ramas y hojas tenían algo parecido a tentáculos de calamar que agitaban delicadamente. Dentro de lo que parecía un tronco lucían de forma espontánea tenues luces púrpuras.
- Comparten cierta estructura molecular con la forma de vida que llamáis árboles, - prosiguió Murflur- por eso dejé en este bosque la nave, ya que estaría mejor oculta. En cuanto a tu dolor de cabeza, teniendo en cuenta que ayer bebiste 14 cervezas, es…
- ¿La nave?-interrumpió Javi, mirando todo lo amenazadoramente que podía a Murflur- ¡todo esto es una jodida tomadura de pelo!¡ Y tú porqué cojones te pareces tanto al jodido Mich Buchanan! ¿Y yo que coño hago en este bosque?...-Javi se encontraba a punto de perder los estribos, preguntándose qué programa televisivo habría sido capaz de contratar a David Hasselhoff para mofarse de un tipo tan excepcionalmente normal como él.
- ¡Nave, sal!- gritó Murflur mientras miraba seriamente a Javi, que murmuraba algo para sí mismo.
En ese mismo momento los Nietsnien comenzaron a agitar lo tentáculos lentamente incrementando poco a poco su movimiento hasta llegar a una velocidad vertiginosa. Su tronco cesó de lucir de forma espontánea, para iluminarse con una fuerte luz púrpura que se originaba en su interior. A Javi le pareció que algo parecido a pequeñas arterias en la base de los troncos se empezaban a llenar de luz blanquecina. De un solo golpe, se elevaron a varios metros de distancia del suelo, para descubrir debajo de ellos un enorme dodecaedro que parecía iluminarse con la misma luz que emitían los Nietsnien.
Si Javi hubiera abierto un milimílimetro más los ojos hubieran tenido que recurrir a La Alta Escuela PolibioSanitaria del planeta Comatron Omega 4 para volver a introducirlos en su lugar. Se dice que esta escuela extinguió algunos millones de razas para llegar a lo que es hoy en día, eso sí, un alumno avanzado es capaz de transplantar un cerebro a varios cuerpos. Pero eso no viene al caso.
Javi se encontraba tan alucinado que no pudo ver a Murflur señalar la nave con sus manos a modo de presentación con una sonrisa de anuncio. Tampoco pudo percibir como el montón de tierra que expulsó la nave para volver a llenar el agujero en el que se encontraba, sepultaba al extraterrestre dejando tan sólo sus manos descubiertas.
En ese instante Javi empezó a sentir como el mundo a su alrededor se ralentizaba, perdió la audición de un oído, luego del otro, y con un majestuoso fundido final en violeta, se desmayó.

- …¡Gordo!...gordito…gorrrrrditoooo…¡GOR-DIN-FLÓN!- por fin las voces cesaron de sonar distorsionadas en su cabeza. Javi acababa de recuperar la conciencia y todavía veía todo con tintes púrpuras y violetas.
- Hombre, por fin despiertas. Creo que la visión de nave supuso demasiado para tu condicionado organismo.- afirmó acertadamente la voz de Murflur.- Debes estar agradecido a la forma en que decidieron cooperar ciertas células para dar lugar a vuestra raza.- Javi estaba empezando a recuperar gradualmente la vista, intentó moverse, pero estaba atrapado por algo- ¡La última vez que un Mangurriano Ubloide vio a nave implotó! –exclamó Murflur entre risas.
Javi se dio cuenta rápidamente de que su tren superior estaba atrapado por una especie de artilugio metálico, y lo que se suponía debía ser Murflur hurgaba en su cabeza. Intentó desembarazarse del artilugio sin éxito.
- Tranquilo Javi, estate quieto unos minutos y termino… Me tomé la libertad de instalarte un hiper-poliglotchip en el cerebro. Lo tienes repleto de actividad por cierto.
- ¿Cómo? ¿Estás tocando mi cerebro? ¿¿Me estás instalando un chip??- interrogó Javi nerviosamente. .
- No te preocupes, el hiper- poliglottchip es completamente orgánico y ya está casi fundido con tu neocórtex. Además es importado de Hermes alpha, cuyos habitantes, se dice fueron los primeros seres en desarrollar un lenguaje, lamentablemente ahora son los seres más pedantes del universo… Ah!y con 7 años de garantía, asegurado el transplante de cerebro sin cargo alguno!
- ¿Y se puede saber para qué quiero tener un “hiperglotinochip” en el neocortex?-preguntó Javi suspirando. En el corto tiempo que había conocido a Murflur, ya había comprendido que el efecto que provocaba una pregunta, ya fuera en tono violento, sarcástico, o amable, siempre daba lugar a una respuesta sosegada, surrealista y sin embargo aplastantemente lógica por parte del extraterrestre.
- Puedes llamarlo simplemente chip…Teniendo en cuenta que visitaremos varios planetas hasta llegar a nuestro destino, y que en muchos de ellos se hablan lenguajes y dialectos articulados, desarticulados, gestuales, telepáticos y un largo etcétera es importante dar un empujoncito a tu limitado cerebro para que los comprendas ¿no crees?- expresó con serenidad Murflur mientras colocaba la parte superior del cráneo de Javi en su sitio original.-El chip recibe a través de tus sentidos la información de cualquier lenguaje del universo y lo traduce al instante. Teniendo en cuenta que desde hace unos minutos forma parte de tu organismo se puede decir que ahora eres capaz de comprender todos los idiomas del universo. – la expresión de Javi cambió al instante.- En cualquier caso si tienes cualquier duda acerca de su complejo funcionamiento te lo podrá explicar a la perfección el piloto de la nave, Neagari.
- Encantado de conocerte montón de ácidos grasos- las palabras reverberaron en el interior de la cabeza de Javi. La voz era profunda, y poseía el tono más burlón que podría tener una voz telepática.

domingo 25 de abril de 2010

MundorreaL- Episodio 3



Murflur entró en el Galatea con los ojos muy abiertos y una enigmática sonrisa. Tan enigmática era que Javi pensó que le recordaba a la Gioconda de Leonardo Davinci, después imaginó que quizá la Gioconda fuera del planeta de Murflur, y después desechó la idea en una micronésima de segundo.
El Galatea era un bar especial, eso nadie lo podría negar. Todo el lugar parecía sacado de una especie de mundo onírico, ese submundo donde la única Ley es que no hay Ley. Javi sonrió a Murflur mientras un tren eléctrico les pasaba por encima de la cabeza, saludó a dos hombres de traje sentados en una representación de las piedras neolíticas de Stonehenge y señaló una mesa-bonsái a su nuevo amigo para que tomara asiento. En un reloj que fue una concha, las agujas señalaron las 8 de la tarde, y de dentro salió un tucán mecánico gritando “ ¡Aquí y ahora muchachos, aquí y ahora!”
Terminó la canción de Conan, y empezó a sonar Golden Brown de los Stranglers. Javi pidió dos cervezas a Salva, el camarero y dueño del bar, el cual tenía el bigote tan cuidado y enrollado como siempre.
Murflur miraba con atención una representación del sistema solar en el cual los planetas daban vueltas alrededor de un iluminado smilie.
Todo este desbarajuste entre decoración estrambótica, gente diferente y música descontextualizada, toda esta falta de coordinación y orden, a Javi le hacía sentir en realidad coordenado y ordenado en su interior.
Cuando Javi apoyó las cervezas en la mesa bonsái, Murflur estaba escribiendo en un papel lo que parecían a primera vista complicadísimas fórmulas matemáticas.
- ¿Que estás haciendo Murflur?- Javi intentó entender algo de las fórmulas pero resultó imposible.
- Oh, nada importante. Cuando escucho música mis cálculos matemáticos siempre resultan precisos, me hace entender mejor el lenguaje matemático. Ya termino.
Javi esperó durante 5 minutos enfrascado en sus pensamientos. Tanto se abstrajo, que sus pensamientos se materializaron en otro plano y en otro tiempo ante un tecno-chamán de una civilización hiperavanzada, interpretando éste tal revelación como que su pueblo debía volver a los tiempos pasados sin tantos avances tecnológicos. Esta civilización terminó enviando toda su tecnología al espacio, para que años después fuera descubierta en un planeta habitado por seres parecidos a lemures, los cuales utilizaron dichos avances para posteriormente invadir el antaño avanzado planeta, por supuesto sin resistencia.
- ¿Cuántos años tienes Murflur?- preguntó Javi con un extraño brillo en los ojos, el cual hacía que se reflejase en ellos el botellín de cerveza que bebía de lado.
Murflur estuvo unos segundos pensativo, casi como si su alma se saliera de su cuerpo, y al rato dirigió su mirada a Javi.
- Mmm…bueno, me resulta un tanto problemático asimilar una “medida” para el tiempo… pero, aunque vuestra concepto del tiempo me resulte extraño sí que lo entiendo – dijo Murflur sonriente, bebió ruidosamente media cerveza de un trago y eructó- tengo 200 elevado a menos dos años terrestres.
Se alzó un silencio en la mesa bonsái, tan grande que pareció que hasta el bonsái, a pesar de nunca haber hablado, estaba más silencioso que normalmente.
- Eeeh Murflur, esos años que dices que tienes…quiero decir… ¿eres muy viejo, en términos…terrestres?
- Verás, no estoy muy seguro de que lo entiendas ahora mismo, pero sí que recuerdo que mi hijo murió de viejo.
- ¿¿Tu hijo murió de viejo antes que tú??- Javi empezaba a estar alterado por la cerveza y estaba ansioso de información.
- Sí, bueno, es que él era muy casero, ¿sabes?
- ¿¿Y murió de viejo por eso??
- Bueno, mientras él estaba en casa yo me dediqué a viajar mucho por el discontinuo espacio-temporal, estuve en cientos de planetas, por eso se podría decir que el tiempo pasó más rápido por él que por mi. – Javi miraba con un gesto a Murlflur que cualquier ser humano hubiera encontrado cómico-Es un concepto que ya sabéis aquí… Si te mueves muy rápido en el espacio, el tiempo pasa más despacio, ¿comprendes?
- Creo que sí…- respondió Javi algo confuso.
- Hum, parece que te estás sobrecargando de información. Es algo habitual en el momento actual de tu civilización, no te preocupes.- la mirada de Murflur hizo sentir alivio a Javi.-Verás, la situación es que tras mucho tiempo viajando, ¡por fin he encontrado lo que buscaba! Dentro de poco tendré que irme de aquí a informar de mi hallazgo.
- Oh, vaya, joder, es una pena- afirmó Javi con gesto de decepción.
- Bueno, es verdad que este planeta goza de magníficas características, pero no estés triste, podrás ver otras que seguramente encontrarás igual de interesantes. - Javi dejó caer la cerveza al suelo.- Mañana partimos. ¡Otras dos cervezas Salva!

sábado 17 de abril de 2010

MundorreaL- Episodio 2


-“ Que suerte tengo”- dijo Javi con la mirada perdida en el infinito, o más bien con la mirada de quien está perdido en un espacio finito, pero muy, muy grande.
Al rato se percató de que el extraterrestre parecido a Mich Buchanan, del que por cierto todavía no sabía su nombre, le estaba observando con una mirada analizadora. En situaciones normales, cuando Javi notaba que alguien le estaba observando con este tipo de mirada, dejaba aflorar su lado más perverso y absurdo, y comenzaba a decir y a hacer todo tipo de payasadas, comentarios surrealistas y muchas veces soeces que agitaran en general a todos los presentes. De esta manera, el sujeto que se había atrevido a intentar ver más de él de lo que quería mostrar, tenía dos opciones:
1. Pensar que Javi estaba completamente loco, y concluir que proseguir analizándolo quizá supusiera la pérdida de su propia cordura.
2. Pensar que Javi estaba completamente loco, y, viéndose identificado como su igual, participar y animar el festival de alevosías sobre la corriente y plácida normalidad de los demás asistentes.
Cualquier de estos dos desenlaces a Javi le encantaban y le hacían sentirse reconfortado; sin embargo, esos casos nada tenía que ver con lo que estaba sucediendo en su destartalada habitación. Esta vez no le estaba analizando una niñata aspirante a hacer de su vida un serial venezolano, ni un proyecto de torero reconvertido a hippy adinerado. Esta vez le estaba analizando un tipo venido de otra galaxia, y que además era clavado a Mich Bucanan pero en pelirrojo!
Javi enrojeció confuso.
En realidad, el extraterrestre era la primera vez que dirigía su mirada a Javi desde su aparición en su cama, y lo hacía con la mirada habitual de desapasionado interés con la que había observado siempre todo, desde este intrigante planeta, hasta su primera visión del Burblo, el insecto galaxívoro, pero esto es otro tema…
El caso es que Javi todavía no conocía muchos detalles sobre su nuevo acompañante, entre ellos que “Suerte”, significaba en el lenguaje de su planeta “Saber Utilizar Estupendos Recursos Temporalmente Existentes”.
Este salto en el transcurso de la evolución del lenguaje y la casi exacta combinación de células de estas civilización respecto a la suya eran algunas de las razones por las que el pelirrojo extraterrestre había venido hasta el planeta Tierra.
- ¿Entonces, me vas a llevar a tomar una “cervessa”?- preguntó el pelirrojo rompiendo el silencio.
- Claro que sí- asintió Javi sonriendo nerviosamente- …y se dice “cerveza”.
- Ah sí, eso, ¡cerrrveza!- exclamó el extraterrestre examinando la katana de Javi- por cierto, me llamo Murflur.
Tras la aclaración, el extraño duo salió hacia el bar favorito de Javi, el "Galatea".

MundorreaL - Episodio 1

Javi desde que empezó a tener uso de la razón fue muy friky. Esto no quiere decir que fuera un chico excepcionalmente raro, que el trato con él fuera una tarea ardua o que su dieta alimenticia se basara en la constante ingestión de insectos palo de la India oriental. Digamos que Javi decidió muy pronto desde que ángulo quería mirar a la vida. Y si esto requería ponerse boca abajo y medio cerrar el ojo izquierdo para encontrarle el enfoque adecuado, no supondría ningún problema para alguien como él. Javi sabía lo que significaba burocracia, pleonasmo, epítome o bosquímano, pero nunca hablaba de ello. Prefería dedicar su tiempo a la agradecida tarea de inventar mundos ficticios, hallar historias ocultas que nadie sabía sobre importantes hechos históricos y por supuesto leer todo tipo de libros y cómics. La lectura de literatura fantástica y de ficción provocaba un extraño placer en Javi, que mientras leía este tipo de obras, además de soltar de vez en cuando risitas ratonescas de satisfacción y de poner la cara que se imaginaba ponía tal o cual personaje en un momento dado, se sentía más en casa que nunca. Es decir, era en esos momentos cuando encontraba el ángulo perfecto para mirar a la vida, y esto era tal y como un grupo de chavales adolescentes miraría a la pechugona vecina del segundo quitándose la ropa: con un sentimiento de acontecimiento clandestino y único. Lo que Javi no sabía es que también la vida le miraba a él.
El caso es que cuando el extraterrestre con un parecido increíble a Mich Bucanan apareció en su cama, tan solo alguien como Javi podría haber llegado a la errónea conclusión de que esa no era su forma original, sino que la había adoptado para establecer un contacto menos “violento”. Después se preguntó porque habría elegido tomar la forma de Mich Bucanan, pero pelirrojo. Ese era un proceso muy habitual en su cerebro: reflexión-conclusión- nueva pregunta, cosa que le solía fastidiar, pero esta vez la situación era ligeramente diferente, y, con la misma cara de los chavales cuando la vecina se quita el sujetador dijo:
- “Que suerte tengo”.